SINDESS exige intervención urgente del Superintendente de Salud ante la asfixia financiera en el Valle
- Redacción

- 8 jun
- 4 min de lectura

Por: William Loaiza Amador
Rodolfo Borja, líder sindical, denunció que la falta de giro de recursos por parte de las EPS tiene a los hospitales del departamento al borde de la parálisis total, poniendo en riesgo la vida de los pacientes.
TULUÁ, Colombia — La crisis estructural del sistema general de seguridad social en salud alcanzó un punto de quiebre en el Valle del Cauca. Rodolfo Borja, presidente del Sindicato Nacional de la Salud y la Seguridad Social (SINDESS), formuló una fuerte denuncia pública ante la agobiante situación de cartera que atraviesan las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) del departamento, las cuales se encuentran al borde de una parálisis administrativa y asistencial generalizada debido al incumplimiento crónico en el flujo de recursos y giros por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
Para el dirigente sindical, el déficit acumulado de transferencias superó los márgenes contables y se transformó de forma directa en una crisis humanitaria dentro de las salas de urgencias y unidades de cuidado crítico. Como evidencia de la desatención, Borja expuso el caso de "don Gerardo", un usuario de la red que completa más de quince días internado a la espera de una autorización para un cateterismo cardíaco y una resonancia magnética, procedimientos de alta complejidad que permanecen represados por la falta de liquidez y el bloqueo de las líneas de crédito hospitalarias.
Contingencia en la red pública hospitalaria
A pesar del estrangulamiento de la caja financiera, el Hospital Departamental Tomás Uribe Uribe de Tuluá, Empresa Social del Estado (E.S.E.) referente del centro del departamento, en articulación con otros centros asistenciales de nivel dos y tres de la red pública, mantiene la prestación de los servicios básicos:
Esfuerzo del talento humano: El sindicato reconoció que los cuerpos médicos, de enfermería y personal administrativo realizan jornadas extendidas y maniobras logísticas extraordinarias para atender la demanda.
Déficit de insumos: Las directivas médicas alertan que la continuidad de tratamientos oncológicos, quirúrgicos y de trauma se encuentra comprometida de no normalizarse los giros directos de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES).
Rodolfo Borja, líder sindical, denunció que la falta de giro de recursos por parte de las EPS tiene a los hospitales del departamento al borde de la parálisis total, poniendo en riesgo la vida de los pacientes.
TULUÁ, Colombia — La crisis estructural del sistema general de seguridad social en salud alcanzó un punto de quiebre en el Valle del Cauca. Rodolfo Borja, presidente del Sindicato Nacional de la Salud y la Seguridad Social (SINDESS), formuló una fuerte denuncia pública ante la agobiante situación de cartera que atraviesan las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) del departamento, las cuales se encuentran al borde de una parálisis administrativa y asistencial generalizada debido al incumplimiento crónico en el flujo de recursos y giros por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
Para el dirigente sindical, el déficit acumulado de transferencias superó los márgenes contables y se transformó de forma directa en una crisis humanitaria dentro de las salas de urgencias y unidades de cuidado crítico. Como evidencia de la desatención, Borja expuso el caso de "don Gerardo", un usuario de la red que completa más de quince días internado a la espera de una autorización para un cateterismo cardíaco y una resonancia magnética, procedimientos de alta complejidad que permanecen represados por la falta de liquidez y el bloqueo de las líneas de crédito hospitalarias.
Contingencia en la red pública hospitalaria
A pesar del estrangulamiento de la caja financiera, el Hospital Departamental Tomás Uribe Uribe de Tuluá, Empresa Social del Estado (E.S.E.) referente del centro del departamento, en articulación con otros centros asistenciales de nivel dos y tres de la red pública, mantiene la prestación de los servicios básicos:
Esfuerzo del talento humano: El sindicato reconoció que los cuerpos médicos, de enfermería y personal administrativo realizan jornadas extendidas y maniobras logísticas extraordinarias para atender la demanda.
Déficit de insumos: Las directivas médicas alertan que la continuidad de tratamientos oncológicos, quirúrgicos y de trauma se encuentra comprometida de no normalizarse los giros directos de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES).
«Se está haciendo un esfuerzo sobrehumano por atender a la comunidad», puntualizó Borja, enalteciendo la resiliencia del personal de salud que continúa operando en medio del desabastecimiento de insumos biomédicos de primera necesidad.
Convocatoria al ente de control nacional
Ante la inminencia de un cese de actividades forzado por el colapso operativo, SINDESS elevó un requerimiento formal y perentorio al superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, solicitando su presencia inmediata en el departamento.
La comisión sindical exige que la Superintendencia de Salud ejecute funciones de inspección, vigilancia y control directo en las sedes hospitalarias para constatar el deterioro de las condiciones de servicio. El objetivo central de la citación es que el alto funcionario imponga medidas cautelares y sanciones administrativas contundentes a las EPS receptoras de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) que retienen de forma indebida los presupuestos destinados al pago de los prestadores.
«No podemos permitir que el sistema colapse mientras los pacientes pagan las consecuencias», enfatizó el presidente de SINDESS. El gremio concluyó que la intervención del Gobierno nacional es la única vía legal remanente para destrabar la crisis de flujo de caja y evitar que el derecho constitucional a la salud de los vallecaucanos se reduzca a una promesa institucional sin viabilidad operativa en los territorios.




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