No podemos seguir trabajando con miedo
- Redacción

- 2 jun
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El incremento de hurtos violentos con armas blancas en contra de los conductores de servicio público en el municipio de Tuluá genera zozobra en el gremio, el cual exige patrullajes focalizados a las autoridades.

TULUÁ, Colombia — El deterioro del orden público y la seguridad urbana en las vías del municipio de Tuluá, en el centro del Valle del Cauca, mantiene en alerta al gremio de transportadores de servicio público individual. Durante las últimas semanas, los conductores de taxis han sido víctimas de una ola de hurtos calificados y agresiones físicas que han dejado como saldo a varios profesionales de las empresas locales con lesiones físicas causadas por elementos cortopunzantes.
Javier García, líder y portavoz del sector de transporte en la municipalidad, expuso la complejidad de la situación en una declaración concedida a medios locales de comunicación. El dirigente gremial calificó el panorama operativo actual como insostenible y denunció que los operarios del volante se encuentran desprotegidos ante estructuras delictivas comunes y organizadas que recurren a la intimidación violenta para despojarlos de los recursos de su producido diario y de sus pertenencias personales.
«La inseguridad nos está quitando la tranquilidad. Muchos compañeros han resultado lesionados y el miedo a ser el próximo nos tiene trabajando en zozobra», puntualizó García al describir las condiciones bajo las cuales se cumple el servicio nocturno y periférico en la localidad.
Requerimientos institucionales y zonas de riesgo
Frente al incremento en la tasa de siniestros de seguridad, los representantes de las cooperativas y empresas de taxis formalizaron un requerimiento ante el comando del Distrito de Policía y la Secretaría de Gobierno de la administración municipal.
La petición estructural del gremio contempla la articulación de las siguientes medidas operativas de control:
Puestos de control dinámicos: Instalación de retenes nocturnos sorpresa en las vías de acceso a los barrios periféricos.
Patrullajes coordinados: Despliegue de cuadrantes de la Policía con acompañamiento del Ejército Nacional en los corredores viales mapeados como críticos.
Redes de apoyo vial: Activación de canales de comunicación directa y en tiempo real a través de equipos de radiocomunicación y aplicaciones móviles enlazadas con el centro de despacho policial.
Colaboración ciudadana y articulación judicial
Los representantes del transporte público individual de Tuluá ratificaron su disposición para actuar como cooperantes de las fuerzas del orden. El gremio manifestó que los conductores están en capacidad de suministrar datos e información recolectada en el terreno durante sus turnos laborales con el fin de alimentar las bases de inteligencia militar y policial, facilitando la individualización y posterior judicialización de las bandas delincuenciales dedicadas al hurto de transporte de pasajeros.
Hasta el momento, la comunidad tulueña y las asociaciones de transportadores permanecen a la expectativa del anuncio oficial de un plan de seguridad integral por parte de las autoridades civiles y policiales, con el propósito de restablecer las garantías operacionales necesarias para este sector de la economía local.




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