Estrategia para frenar la crisis en la entrega de medicamentos en Colombia
- Redacción

- 2 jun
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Ante el alto volumen de reclamaciones, la Superintendencia de Salud busca intervenir 1000 farmacias críticas mediante la exigencia de presencia permanente de las EPS y la habilitación de canales de atención directa para los pacientes.

BOGOTÁ, Colombia — Con el objetivo de mitigar las demoras prolongadas y las fallas en el suministro de fármacos que impactan el sistema asistencial, la Superintendencia Nacional de Salud sometió a consulta pública un nuevo proyecto de circular externa denominado ‘Plan 1000’. La iniciativa técnico-operativa busca intervenir estratégicamente mil establecimientos farmacéuticos distribuidos en el territorio nacional, catalogados como puntos críticos debido al represamiento recurrente de fórmulas pendientes de entrega.
Según el ente regulador, el diseño de este programa responde de manera directa al incremento sostenido en el volumen de quejas ciudadanas que alertan sobre la interrupción forzada de sus tratamientos médicos.
Ejes de operación y obligaciones de las EPS
El superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, detalló que la circular impone un marco de obligaciones perentorias para las Entidades Responsables de Pago (EPS) y operadores logísticos, orientado a optimizar la cadena de dispensación y resolver las barreras de acceso de los usuarios:
Delegados con poder de decisión: Las EPS deberán garantizar la presencia permanente de un representante administrativo con capacidad resolutiva en cada uno de los mil establecimientos priorizados, encargado de tramitar autorizaciones extraordinarias e incidencias operativas de manera inmediata.
Certificación obligatoria de desabastecimiento: Ante la ausencia física de un fármaco, la farmacia tendrá la obligación regulatoria de emitir una constancia escrita al afiliado, especificando detalladamente el lugar geográfico y la fecha programada para la entrega de la fórmula.
Ventanilla de reclamación directa (PQRD): Se habilitará la radicación de Peticiones, Quejas, Reclamos y Denuncias directamente en los puntos físicos de dispensación, facilitando el registro oportuno del inconformismo y dinamizando las auditorías del Estado.
Interoperabilidad de datos: Se instituye la obligatoriedad de un intercambio informático diario entre las EPS y los gestores farmacéuticos, con el fin de trazar el inventario en tiempo real y diagnosticar las causas estructurales del desabastecimiento.
Focalización territorial de los puntos críticos
La selección de las mil farmacias objeto de intervención no se realizó de manera azarosa, sino mediante la consolidación estadística de los reportes de fórmulas médicas no despachadas. Con base en esta matriz de auditoría, la Superintendencia identificó que la mayor concentración de desabastecimiento se registra en las áreas urbanas de las siguientes ciudades, donde se aplicará de forma prioritaria el plan de choque:Vigencia del programa y régimen sancionatorio
El proyecto de circular externa surtirá una etapa técnica de revisión general tras la recopilación de los comentarios emitidos por las agremiaciones del sector, los laboratorios y la ciudadanía. Una vez firmado el documento definitivo, la medida tendrá una vigencia operativa inicial de seis meses. Durante este ciclo, la Supersalud monitoreará la eficacia en los tiempos de despacho y la reducción en los indicadores de PQRD.
La entidad de control y vigilancia fue enfática al advertir que el incumplimiento de estas disposiciones dará lugar a la apertura de investigaciones administrativas y a la imposición de sanciones severas para aquellas EPS o gestores farmacéuticos que dejen de garantizar la continuidad en la prestación del servicio de salud.




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