Entre la gratitud, la amistad y el recuerdo
- Redacción

- 19 jun
- 3 min de lectura
Por: José Renán Trujillo García)

Tras superar una delicada situación de salud, el exsenador y columnista regresa a las páginas de opinión con un mensaje que conjuga el agradecimiento por la vida y el dolor por la partida de Germán Vargas Lleras y Edgar Buitrago Rico.
SANTIAGO DE CALI, Colombia — La vida tiene momentos en los que las dificultades permiten descubrir el verdadero valor de la solidaridad humana. Tras atravesar una delicada situación de salud que me mantuvo alejado de la cotidianidad, hoy solo puedo expresar un profundo sentimiento de gratitud hacia todas las personas que, de una u otra manera, me hicieron llegar sus mensajes de apoyo, preocupación y sincero afecto. Cada palabra de aliento recibida representó una fuerza vital indispensable para superar esta etapa compleja y mirar nuevamente hacia adelante con optimismo.
Al mismo tiempo, este regreso trae consigo una enorme tristeza por la partida de dos personas que dejaron una huella imborrable en mi vida y en sus respectivos campos de acción: el exvicepresidente Germán Vargas Lleras y el destacado periodista Edgar Buitrago Rico. Sus fallecimientos representan pérdidas que van mucho más allá de lo personal, pues ambos aportaron, desde diferentes escenarios, al fortalecimiento de sus ideales y al servicio de la sociedad colombiana.
Un lazo indisoluble con Germán Vargas Lleras
Con Germán Vargas Lleras compartí una amistad entrañable y de vieja data, construida sobre el respeto mutuo, el debate constructivo y una visión común acerca de la necesidad de consolidar un orden social que permitiera avanzar hacia un país con mayores oportunidades para todos.
Desde nuestras respectivas trincheras políticas, siempre creímos firmemente que Colombia debía recorrer el camino del progreso sostenido, dejando atrás las profundas desigualdades estructurales que durante años han frenado su desarrollo y limitado las posibilidades de movilidad social de millones de ciudadanos. Su carácter ejecutor y su impronta en la vida pública del país harán falta en el panorama nacional.
El legado ético de Edgar Buitrago Rico
Por su parte, con Edgar Buitrago Rico —fundador y director del diario La Razón— me unió una relación entrañable basada en la confianza, la honestidad y el amor apasionado por el ejercicio del periodismo regional. Su vasta experiencia, rigurosidad y agudo conocimiento de la realidad del Valle del Cauca fueron para mí una fuente permanente de aprendizaje.
Siempre encontré en él una disposición generosa para orientar, aconsejar y compartir criterios con absoluta transparencia y profesionalismo, sin perder jamás la independencia crítica que lo caracterizó frente a las realidades ciudadanas, culturales y sociales.
Solidaridad en la ausencia
A Enrique Vargas Lleras, José Antonio Vargas Lleras y Clemencia Vargas, les expreso nuevamente mi afecto y mi más profunda solidaridad por la partida de un hombre cuya trayectoria y liderazgo dejaron una marca fundamental en la historia política contemporánea de la nación.
De igual manera, hago llegar a Patricia Helena Patiño y a su hija mis más sinceras condolencias por la pérdida de Edgar Buitrago, un periodista íntegro que hizo de la independencia y la honestidad intelectual los pilares inquebrantables de su ejercicio profesional.
Hoy, entre la gratitud por la vida que se renueva y el dolor por los amigos que ya no están, solo queda honrar su memoria siguiendo el ejemplo de sus principios, su compromiso y su inquebrantable vocación de servicio. Las personas parten, pero los valores que sembraron permanecen como guía para las generaciones que continúan su camino.




Comentarios