Colombia se “Enderecha”
- Redacción

- 22 jun
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Con una precaria diferencia frente a su contendor, el outsider de la derecha, Abelardo De La Espriella, fue elegido presidente de la República. El ganador superó por 242.819 votos al candidato de la izquierda, Iván Cepeda. Termina así una de las campañas más polarizadas que ha vivido el país en las últimas décadas, marcada por la cuestionada participación en política del presidente de la República.
SANTIAGO DE CALI, Colombia — El candidato de la coalición "Defensores de la Patria" alcanzó el triunfo con 12.931.544 votos, una vez escrutado el 99,77% de las mesas, lo que equivale al 49,7% de la votación total. Por su parte, Cepeda sumó 12.688.725 sufragios.
Nuevamente, las encuestas de intención de voto fracasaron de manera rotunda, tal como ocurrió en la primera vuelta. Para muchos electores, el resultado de De La Espriella fue sorpresivo, pues la ampulosa publicidad y los sondeos previos hicieron imaginar a miles de colombianos que la ventaja final sería superior a los tres millones de votos. Cabe destacar que la organización logística de la Registraduría Nacional y la entrega oportuna de los boletines fueron un éxito rotundo para la democracia.
El primer boletín oficial daba como ganador a Cepeda, pero a medida que avanzó el escrutinio la situación se invirtió, llegando a una diferencia cercana a los 500.000 votos en el pico máximo. Solo cuando se publicó el boletín con el 98% de las mesas contabilizadas, los seguidores de De La Espriella pudieron celebrar el triunfo definitivo.
Efectos del triunfo y nueva gobernabilidad
Abelardo De La Espriella se convirtió en el presidente más votado en la historia republicana de Colombia. Independientemente de lo estrecho del margen, su comportamiento en las urnas es sorprendente para un hombre que participaba por primera vez en política y, en su debut, se acercó a los 13 millones de votos. Venció al candidato del gobierno, quien tuvo al presidente Gustavo Petro como su principal jefe de debate.
La injerencia del Ejecutivo en la campaña fue evidente; tanto el primer mandatario como ministros y altos funcionarios tomaron partido en franca violación a la Constitución. Es previsible que semejante abuso sea objeto de rigurosas investigaciones penales y disciplinarias futuras.
Aunque De La Espriella haya ganado por un margen estrecho, su victoria es completamente legítima. No obstante, el presidente electo enfrentará retos complejos. Asume el cargo sin una solvencia legislativa clara y tendrá que lidiar con un Congreso cuyas mayorías denostó durante toda la campaña, llegando a sentenciar en las plazas públicas que no las necesitaba para gobernar. Es un mandatario que, como todos sus antecesores, tendrá que hablar el mismo idioma que senadores y representantes; si bien los partidos tradicionales terminaron sumándose a su causa en la segunda vuelta, su gobernabilidad dependerá estrictamente de su capacidad para construir consensos.
El comportamiento de las urnas en Cali y el Valle del Cauca
En el departamento del Valle del Cauca, los resultados marcaron una tendencia consolidada a favor del nuevo mandatario, contrastando de manera profunda con el comportamiento de su capital.
Jurisdicción | Votos Abelardo De La Espriella | Porcentaje (%) | Votos Iván Cepeda | Porcentaje (%) |
Total Valle del Cauca | 1.404.083 | 60,82% | 870.000 | 37,68% |
Santiago de Cali | 443.047 | 38,73% | 682.166 | 59,64% |
Buenaventura | 15.849 | 13,84% | 97.881 | 85,48% |
Palmira | 62.677 | 35,49% | 111.031 | 62,80% |
Buga | 24.328 | 34,79% | 44.607 | 63,79% |
Mientras que el departamento en su conjunto le dio un espaldarazo mayoritario a De La Espriella, los principales centros urbanos y la costa pacífica se inclinaron de forma contundente hacia la propuesta progresista del Pacto Histórico, evidenciando las fracturas geográficas y sociales que el nuevo gobierno central deberá conciliar a partir de su posesión.




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