En política, pocas cosas son tan reveladoras como aquello que se dice cuando se cree que nadie está escuchando. Un micrófono abierto en un acto público en San Onofre, Sucre, dejó al descubierto una práctica que durante años fue negada o minimizada por el uribismo: la organización deliberada del matoneo digital contra adversarios políticos.
El episodio no solo expuso la existencia de las llamadas “bodegas”, sino que mostró algo más profundo: un liderazgo que normaliza el host