La historia colombiana ofrece paralelos que, aunque separados por siglos, dialogan entre sí con sorprendente claridad. En 1781, la Revolución de los Comuneros sacudió al Virreinato de la Nueva Granada como respuesta al aumento de impuestos y a reformas fiscales percibidas como abusivas. Liderazgos como los de Juan Francisco Berbeo y José Antonio Galán canalizaron el descontento popular que culminó en las Capitulaciones de Zipaquirá, negociadas con el arzobispo Antonio Caballe