Susto por el Pacto Histórico y la U
- Redacción

- 18 ene
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A cuarenta y ocho días de las elecciones legislativas previstas para el próximo 8 de marzo, la incertidumbre comienza a apoderarse de varios candidatos cuyos partidos se encuentran en desventaja frente a dos estructuras que hoy concentran buena parte del poder político en el Valle del Cauca: el Pacto Histórico y el partido de la U.
Sectores de izquierda trabajan intensamente para conservar las cinco curules obtenidas en las elecciones de 2022, impulsadas en su momento por un candidato presidencial que se perfilaba como ganador. Ese contexto permitió que el Pacto Histórico alcanzara en el departamento una votación cercana a los 412.000 sufragios. El antecedente de los 360.000 votos logrados en la consulta de octubre pasado, sumado a la presencia nuevamente de un aspirante presidencial que lidera las encuestas, alimenta el optimismo de repetir una votación masiva en el Valle.
Por su parte, la U continúa en un proceso de fortalecimiento. Aunque ya no cuenta con algunos dirigentes de alto perfil que migraron a otras colectividades, las adhesiones provenientes de sectores conservadores y liberales podrían robustecer su caudal electoral. A esto se suma el control de importantes cargos de gobernabilidad, un factor que sigue siendo determinante en las urnas. La dirigencia del partido se ilusiona con alcanzar hasta cuatro curules, apoyada en la que hoy es considerada la estructura política más sólida del departamento, con concejales, diputados y líderes territoriales expertos en la movilización del voto.
No es descabellado pensar que, en conjunto, el Pacto Histórico y la U puedan sumar hasta nueve curules, escenario que genera preocupación en otras colectividades que no atraviesan su mejor momento. La Alianza Verde, pese a tener pequeñas cuotas en el Gobierno nacional, dista mucho del impulso que tuvo en 2022, cuando gobernaba municipios clave como Cali y Palmira. Hoy la estructura es frágil y los escándalos internos han golpeado el voto alternativo, haciendo compleja la posibilidad de alcanzar la cifra repartidora, que podría superar los 85.000 votos.
El Nuevo Liberalismo, en coalición con el Mira, se apoya en el respaldo de contratistas de la administración municipal, lo que fortalece la aspiración del exconcejal Juan Pablo Rojas Suárez, cercano al alcalde Alejandro Eder. En el liberalismo tradicional, las alarmas se encendieron a finales del año pasado ante el riesgo de quedarse con una sola curul en la Cámara. Sin embargo, la alianza con Colombia Renaciente ha generado un moderado optimismo.
El Centro Democrático confía en el voto de opinión. Aunque enfrenta divisiones internas, nadie descarta que pueda conservar dos curules. En 2022 obtuvo 124.000 votos en el departamento y, para crecer, deberá superar los 170.000. La apuesta está en su condición de partido opositor y en el discurso ideológico que sigue movilizando a un sector del electorado.
Cambio Radical también vive una disputa interesante. En coalición con ALMA, aspira a quedarse con dos curules. Actualmente cuenta con una, en cabeza del representante Hernando González, quien buscará la reelección enfrentando a la exalcaldesa de Dagua, Ana María Sanclemente, respaldada por dos senadores. Hace cuatro años, el partido obtuvo 99.000 votos en el Valle.
En el conservatismo, el panorama es aún más complejo. En 2022 sumaron apenas 57.000 votos, quedándose a 26.000 de alcanzar la cifra repartidora. Hoy no tienen representación por el Valle ni en Cámara ni en Senado. Las figuras más visibles del partido no apoyan la lista azul y, en su mayoría, migraron hacia la U. La salida del exgobernador Ubeimar Delgado dejó un vacío que no ha sido llenado. Solo quienes integran la lista creen posible obtener una curul; fuera de ella, el escepticismo es generalizado.
Aunque la campaña ya entró en su fase más intensa, aún no se percibe el fervor de otras contiendas. Sin embargo, como suele ocurrir, la incertidumbre es el ingrediente más atractivo del proceso. Por ahora, solo dos partidos parecen tener margen para crecer en número de curules: la U y el Centro Democrático. Resulta poco probable que el Pacto Histórico suba a seis. El Nuevo Liberalismo podría debutar, mientras que las mayores dudas recaen sobre los partidos tradicionales, especialmente liberales y conservadores.




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