Petro califica el hundimiento de la ley de financiamiento como ‘Desarrollo del odiopolítico’
- Redacción

- 9 dic 2025
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BOGOTÁ, Colombia — Horas después de que las comisiones económicas conjuntas del Senado y la Cámara de Representantes decidieran archivar el proyecto de Ley de Financiamiento, el presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza, acusando al Congreso de anteponer “el odio político” al interés nacional.

El mandatario, visiblemente molesto, utilizó su cuenta en X (antes Twitter) para cuestionar la decisión legislativa que detiene su iniciativa de aumentar el recaudo fiscal para enfrentar el déficit presupuestal del país. La negativa del Congreso constituye un revés significativo para el Gobierno, que había presentado la propuesta como una medida urgente de responsabilidad fiscal.
Una economía “boyante”, según el presidente
En su mensaje, Petro defendió la necesidad de la reforma argumentando que la economía colombiana atraviesa un momento favorable y que los sectores de mayores ingresos han incrementado sus utilidades, en gran parte —según él— gracias al encarecimiento de la deuda pública.
“Nadie cuerdo puede decir que, ante un déficit, no se deben obtener más recursos de una economía que está boyante y de unos megarricos que han duplicado sus utilidades gracias al encarecimiento de la deuda pública”, escribió.
El presidente insistió en que la propuesta no pretendía afectar a la población general, sino que buscaba que “una parte de esas utilidades se devolvieran a la nación”, calificando la resistencia a la reforma como un acto de “egoísmo social”.
Advertencia sobre las implicaciones del archivo
El rechazo de la Ley de Financiamiento llevó a Petro a lanzar una advertencia contundente respecto a quién cargaría con el peso de la crisis fiscal:
“Si la crisis no la pagan los ricos, la pagarán los pobres.”
El mandatario aseguró que su Gobierno no permitirá que la responsabilidad fiscal recaiga sobre los sectores más vulnerables, pero alertó que las consecuencias del archivo “comenzarán a verse desde el día de hoy”, sin detallar cuáles serían esas repercusiones.
Un choque político que se intensifica
El hundimiento del proyecto refleja un ambiente político cada vez más polarizado entre el Ejecutivo y el Legislativo. Para la oposición, la iniciativa significaba un riesgo para la inversión y el clima económico; para el Gobierno, era una herramienta indispensable para evitar una profundización del déficit.
Por ahora, el futuro fiscal del país queda en el limbo, mientras el Ejecutivo evalúa alternativas y el Congreso se prepara para nuevas discusiones en medio de un clima político cargado.




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