La guerra del comparendo
- Redacción

- 14 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Por Miguel Ángel Arango
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, pidió de manera enfática a los organismos competentes investigar a fondo las circunstancias en las que perdió la vida el motociclista Brayan Steven Yusti Colmenares, tras una persecución adelantada por un agente de tránsito luego de que, presuntamente, el joven huyera del lugar donde se realizaba un operativo de la Secretaría de Movilidad.

Desde el inicio de la administración Eder, los agentes de tránsito —conocidos décadas atrás como “kokoricos”— realizan retenes de manera permanente para exigir documentación a motociclistas, con el argumento de proteger la vida de conductores y peatones. Sin embargo, la muerte de Brayan Yusti ha generado conmoción y un profundo rechazo ciudadano.
La indignación aumentó tras conocerse testimonios de personas que afirmaron que, una vez el motociclista cayó al suelo, habría sido agredido con patadas por el agente involucrado. Hasta el momento no está claro si la muerte se produjo por los golpes presuntamente infligidos o como consecuencia del impacto tras la caída de la motocicleta.
Durante una sesión plenaria, varios concejales lamentaron el fallecimiento y exigieron la destitución del secretario de Movilidad, Gustavo Orozco, a quien calificaron como un funcionario de trato agresivo en los operativos y despótico con sus subalternos, una percepción que, según afirmaron, es recurrente en la ciudad.
En Cali no es un secreto que el temperamento del secretario ha sido motivo de constantes quejas. Para algunos sectores, Orozco no debería participar directamente en los operativos, en los que —según denuncias— suele actuar de manera confrontacional persiguiendo motociclistas que carecen de documentos, seguro obligatorio o condiciones técnicas adecuadas en sus vehículos.
Aunque el propósito de la administración de imponer orden es considerado legítimo, existen serias dudas sobre la preparación de los agentes para manejar situaciones de crisis. La Personería reveló que el agente involucrado en la persecución de Brayan Yusti tendría más de una docena de comparendos sin pagar. La información indica que más de doscientos funcionarios estarían en una situación similar.
La tensión con el gremio de motociclistas, conocido por su fuerte solidaridad interna y, en ocasiones, por reacciones agresivas, pudo haber derivado en un estallido social. Según analistas, si el hecho hubiese ocurrido en meses como mayo o agosto, la ciudad habría enfrentado escenarios de alta conflictividad similares a los de 2021.
La mesa
Para este martes, el personero distrital Gerardo Mendoza Castrillón citó a funcionarios de la Secretaría de Movilidad a una mesa técnica cuyo objetivo es revisar las condiciones en que se realizan los operativos de control a motociclistas infractores.
El personero señaló ante medios de comunicación que el secretario de Movilidad no tendría competencia legal para participar directamente en los operativos de los agentes. Mendoza afirmó que lleva varios meses analizando el tema y que confrontará su información con la de la Secretaría.
Una de las mayores preocupaciones del personero es la presunta asignación diaria de cuotas de comparendos a los agentes. Según fuentes de Tu Razón, Mendoza conminará a los funcionarios a ponerse al día con sus multas.
“El que no pague las multas no puede imponer comparendos”, sería la posición que fijará el personero durante la mesa técnica.
La apatía
Candidatos al Congreso de la República han expresado, casi de manera unánime, su preocupación por la creciente apatía electoral. Las elecciones de marzo de 2026 se anticipan como unas de las más complejas de los últimos años.
En reuniones políticas se escuchan constantes quejas por los escándalos de corrupción que involucran a políticos y funcionarios del gobierno, así como por la aparición de dirigentes únicamente en época de campaña. Uno de los aspectos que más inquieta es la llamada “cotización de líderes”, donde algunos llegan a exigir hasta cincuenta millones de pesos por menos de quinientos votos.
Bailador
Circula en redes un video del concejal Fabio Arroyave bailando con la camiseta de su partido. El registro ha generado comentarios entre jocosos y críticos. Algunos consideran que debería ser multado por no saber bailar en la capital mundial de la salsa.
Otros, en cambio, destacan su valentía por hacer el ridículo sin complejos. Al final, muchos le conceden indulgencia: Arroyave es oriundo de un municipio antioqueño y vivió varios años en Nariño, donde —dicen— de salsa solo conocen la de tomate.




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