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Justicia para una menor de 8 años víctima de abuso sexual

  • Foto del escritor: Redacción
    Redacción
  • 24 ene
  • 2 Min. de lectura

En prisión, padrastro acusado de abuso sexual continuado en JamundíLa captura del sospechoso en el departamento del Atlántico refleja una ofensiva nacional de las autoridades para judicializar con rigor los delitos sexuales contra niños y niñas.

La justicia colombiana ordenó el envío a prisión de un hombre de 47 años, señalado de haber abusado sexualmente de su hijastra durante un periodo de cuatro años, en un caso que ha vuelto a poner en primer plano la violencia sexual intrafamiliar y la respuesta del Estado frente a estos delitos.

La judicialización fue posible tras una operación coordinada entre la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, que permitió la captura del acusado en el municipio de Soledad, Atlántico, luego de que abandonara el Valle del Cauca con el objetivo de evadir a las autoridades.

Un patrón de abuso sostenido

Según la investigación, el hombre habría aprovechado su rol dentro del hogar y la relación de confianza con la víctima para cometer los abusos de forma reiterada. Los hechos, de acuerdo con el material probatorio, habrían ocurrido entre 2019 y 2023 en el municipio de Jamundí. La menor, hoy de ocho años, permaneció durante ese tiempo expuesta a un entorno que debía garantizarle protección.

Las autoridades señalaron que el caso evidencia un patrón de violencia sistemática, detectado gracias al trabajo técnico de los investigadores y al seguimiento de testimonios y elementos probatorios recolectados durante la indagación.

Ofensiva contra la impunidad

Funcionarios judiciales subrayaron que la protección de la niñez se ha convertido en una prioridad nacional. En este proceso, la articulación interinstitucional permitió ubicar al sospechoso fuera de su región de origen y llevarlo ante un juez de control de garantías.

Durante las audiencias concentradas, la Fiscalía imputó los cargos correspondientes y solicitó medida de aseguramiento intramural. Aunque el acusado no aceptó responsabilidad, el juez consideró que la gravedad de los hechos y la solidez de las pruebas justificaban su reclusión mientras avanza el proceso penal.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que este tipo de decisiones busca enviar un mensaje disuasivo frente a los delitos sexuales contra menores y reafirmar que no habrá espacios de impunidad, incluso cuando los agresores intenten ocultarse en otras regiones del país.

La denuncia como punto de partida

Las autoridades reiteraron el llamado a denunciar cualquier sospecha de abuso o vulneración de derechos de niños y niñas. Recordaron que la Línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y el número 122 de la Fiscalía están habilitados para recibir reportes y activar las rutas de protección.

Casos como el ocurrido en Jamundí, señalaron, muestran que la denuncia oportuna es un paso decisivo para romper ciclos de violencia prolongada y garantizar que los responsables enfrenten las sanciones previstas por la ley.

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