Colombia Enfrenta el Riesgo de un Apagón en la Expedición de Pasaportes
- Redacción

- 18 ene
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Un informe de la Contraloría advierte que el nuevo modelo de producción, liderado por la Cancillería, carece de estudios financieros sólidos, expone al Estado al riesgo cambiario en euros y presenta retrasos que podrían afectar la disponibilidad de libretas y el patrimonio público.
Una sombra de incertidumbre vuelve a proyectarse sobre uno de los trámites más sensibles y demandados por los colombianos: la expedición del pasaporte. La Contraloría General de la República lanzó un severo control de advertencia sobre el nuevo modelo de producción implementado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, al considerar que el esquema actual podría comprometer tanto la estabilidad financiera del Estado como la continuidad del servicio.
De acuerdo con el ente de control, el convenio suscrito entre el Fondo Rotatorio de la Cancillería, la Imprenta Nacional de Colombia y su socio estratégico en Portugal, la Casa da Moeda, presenta fallas estructurales en su diseño técnico y financiero. Estas debilidades, advierte la Contraloría, abren la puerta a un eventual desabastecimiento de libretas o a sobrecostos significativos que terminarían siendo asumidos por el erario.
Los vacíos del nuevo modelo
El informe identifica al menos ocho puntos críticos que ponen en evidencia la fragilidad del proyecto. Entre ellos, la ausencia de una proyección clara sobre el costo real de personalización de cada pasaporte, un dato esencial para evaluar la sostenibilidad del modelo. A esto se suma un cambio sustancial frente a esquemas anteriores: la valoración del servicio en euros.
Este giro traslada al Estado colombiano todo el riesgo derivado de la fluctuación cambiaria, sin que existan estudios de cobertura financiera que mitiguen posibles impactos. En un contexto de volatilidad internacional, la decisión podría traducirse en un aumento imprevisible de los costos.
Otro aspecto que genera preocupación es el límite en la producción de libretas. Aunque el contrato establece cantidades mínimas, no garantiza el suministro en caso de que la demanda ciudadana supere esos topes, dejando la disponibilidad del documento sujeta a la capacidad y decisión del proveedor extranjero.
El informe también alerta sobre la aparición de costos adicionales que antes estaban incluidos en el precio final, como el transporte de las libretas desde el aeropuerto y el pago del IVA. Estos gastos, que no fueron debidamente presupuestados, podrían encarecer aún más el proceso.
Un riesgo inminente para el servicio
La Contraloría es categórica al señalar un “riesgo inminente de incumplimiento” de los plazos establecidos en el Convenio 010 de 2025. Los retrasos en la ejecución de acciones clave por parte de la Imprenta Nacional, sumados a la falta de un modelo financiero integral, ponen en duda la viabilidad operativa del nuevo esquema.
“La falta de oportunidad en las acciones pone en riesgo la operación y amenaza la implementación del modelo”, señala el documento. De materializarse este escenario, los ciudadanos podrían enfrentar nuevamente largas filas, dificultades para obtener citas o incluso una suspensión temporal del servicio por falta de recursos o de libretas.
Intereses y presión fiscal
El informe advierte además sobre la inclusión de una cláusula que permite el cobro de intereses a la tasa máxima legal vigente en caso de demoras en los pagos. Esta condición, inexistente en modelos anteriores, representaría una carga adicional para el Fondo Rotatorio de la Cancillería y aumentaría la presión sobre el presupuesto público.
Ante este panorama, la Contraloría ha instado al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Imprenta Nacional a adoptar medidas urgentes y autónomas para corregir las fallas identificadas. El objetivo, subraya el ente de control, es evitar un daño al patrimonio público y garantizar que el derecho de los colombianos a acceder a su documento de viaje no se vea interrumpido por deficiencias administrativas y de planeación.




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