Alerta naranja en el Puracé: emisiones de ceniza y sismicidad encienden las alarmas
- Redacción

- 21 ene
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Mientras la cadena volcánica Los Coconucos mantiene una actividad crítica, el Nevado del Ruiz y otros colosos del país registran comportamientos inestables bajo vigilancia permanente del Servicio Geológico Colombiano.
El mapa volcánico de Colombia inicia el año bajo una atención reforzada. Los más recientes boletines del Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirman que el volcán Puracé continúa en alerta Naranja, el segundo nivel más alto de la escala, mientras otros sistemas activos del país, incluido el Nevado del Ruiz, presentan señales que obligan a mantener una estricta vigilancia científica y preventiva.
El Puracé: bajo el signo de la ceniza
La cadena volcánica Los Coconucos, ubicada en el departamento del Cauca, atraviesa un periodo de actividad sostenida. De acuerdo con el boletín extraordinario emitido por el SGC, persiste la ocurrencia de sismos de Largo Periodo y pulsos de Tremor, fenómenos asociados al movimiento de fluidos y gases en el interior del sistema volcánico, a profundidades inferiores a un kilómetro.
El episodio más relevante se registró el 20 de enero a las 12:39 p. m., cuando se produjo una emisión de ceniza que alcanzó una altura aproximada de 300 metros, con dispersión hacia el suroccidente. Aunque las anomalías térmicas han mostrado una leve disminución, la desgasificación continúa a través de grietas activas en los volcanes Curiquinga y Piocollo.
Las autoridades han sido categóricas: la alerta Naranja indica que un evento eruptivo de mayor magnitud es probable, por lo que se mantiene la recomendación estricta de no acercarse a los cráteres y acatar los protocolos de gestión del riesgo establecidos por los entes territoriales.
Nevado del Ruiz: un gigante en observación constante
En el centro del país, el volcán Nevado del Ruiz permanece en alerta Amarilla, pero con un comportamiento que exige atención permanente. Entre el 13 y el 19 de enero, el SGC reportó un incremento en la energía sísmica asociada a la dinámica de fluidos internos, alcanzando niveles comparables a los observados en noviembre de 2025.
Aunque este comportamiento no implica una erupción inminente, los expertos insisten en que el sistema continúa inestable, razón por la cual se mantienen activos los planes de monitoreo, comunicación y prevención en los municipios del área de influencia.
Vigilancia científica y llamado a la prevención
El Servicio Geológico Colombiano reiteró que Colombia es un país volcánicamente activo y que estos episodios forman parte de procesos naturales que deben ser atendidos con información oportuna, rigor técnico y responsabilidad institucional.
La recomendación a la ciudadanía es clara: mantenerse informada a través de canales oficiales, evitar la desinformación y seguir las instrucciones de las autoridades locales de gestión del riesgo. En materia volcánica, la prevención y la prudencia siguen siendo la mejor defensa.




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