El uniformado, de 35 años y con 15 años de servicio en la Policía Nacional, fue atacado mientras se encontraba en su día de descanso junto a su familia. Durante el atentado, su hijo de 10 meses resultó herido por un impacto de bala, un hecho que provocó el rechazo inmediato de las autoridades departamentales.
La gobernadora Dilian Francisca Toro condenó el crimen y expresó su respaldo a la Policía Nacional y a los familiares de la víctima. Al anunciar la recompensa, señaló q