Por GONZALO GUILLÉN Es una mole antigua, de pasos lentos y pesados, piel áspera como piedra vieja, mirada fría; una criatura enorme, condenada por su incapacidad de adaptarse al mundo de hoy. Su retórica ampulosa está cargada de adjetivos solemnes y frases largas que no aterrizan sino que se quedan atrapadas en las ramas. Pertenece a una época en la que el poder se ejercía desde la caverna, el manzanillismo, el lentejismo. No pudo llegar a la era actual de la evolución del mu