CALI, Colombia — En una jornada marcada por una participación del 50%, el departamento del Valle del Cauca, motor electoral del suroccidente colombiano, ha enviado un mensaje de equilibrio y cautela al panorama nacional. Los resultados de este domingo 8 de marzo revelan una región que, aunque dividida ideológicamente, sigue anclada a las estructuras de las maquinarias tradicionales que han definido su historia política reciente.
Sin la hegemonía del Pacto Histórico en